Para los trabajadores de oficina ocupados, la hora del almuerzo podría ser el único momento valioso que pueden encontrar para hacer ejercicio. Correr en unrueda de andarCorrer al mediodía es una buena opción. No solo mejora la función cardíaca y pulmonar, sino que también ayuda a mantenerse alerta por la tarde. Pero ¿cómo se puede completar una siesta corriendo de forma segura y eficaz en un tiempo limitado? Las siguientes sugerencias prácticas te ayudarán a planificar tu ejercicio al mediodía de forma científica.
El horario debe ser razonable.
La clave para correr durante la pausa del almuerzo es administrar bien el tiempo. Se recomienda dividir la pausa del almuerzo en tres partes: preparación previa a la comida, tiempo de ejercicio y tiempo de recuperación y adaptación. Si tu pausa para el almuerzo es de solo una hora, puedes organizarla así: haz un calentamiento sencillo y una preparación previa a la carrera durante los primeros 10 minutos, dedica de 30 a 35 minutos a correr y estirar en el medio, y reserva de 15 a 20 minutos para limpiar y disfrutar de una comida sencilla al final.
Se debe prestar especial atención al intervalo entre el ejercicio y las comidas. Evite correr inmediatamente después del almuerzo, ya que puede causar fácilmente molestias estomacales. Tampoco se recomienda correr con el estómago vacío, ya que puede provocar hipoglucemia. Lo ideal es consumir una pequeña cantidad de carbohidratos de fácil digestión, como plátanos o pan integral, una hora antes de correr para obtener energía para el ejercicio.
La intensidad del ejercicio debe ser moderada.
Correr durante la hora del almuerzo no es una competición y no es necesario alcanzar una alta intensidad. Se recomienda correr a una intensidad moderada a una velocidad constante y mantener un ritmo que permita una conversación normal. Los principiantes pueden empezar con una caminata rápida y pasar gradualmente a trotar. Se recomienda que cada sesión de carrera dure entre 20 y 30 minutos. De esta manera, se puede lograr el efecto del ejercicio sin cansarse excesivamente ni afectar el trabajo de la tarde.
Calentar antes de correr es especialmente importante. Al estar mucho tiempo sentado por la mañana, los músculos se encuentran rígidos. Empezar a correr directamente puede causar lesiones. Se recomienda realizar primero 5 minutos de ejercicios articulares y estiramientos dinámicos, como elevaciones de piernas y patadas hacia atrás, para preparar el cuerpo. Después de correr, también deberías realizar de 5 a 10 minutos de estiramientos estáticos, centrándote en relajar los músculos de los muslos, las pantorrillas y la cintura.
No se pueden ignorar los preparativos logísticos
Es necesario prepararse con antelación para correr durante la hora del almuerzo. Es recomendable tener siempre un equipo deportivo en la oficina, incluyendo ropa deportiva transpirable y de secado rápido, calcetines especiales para correr y calzado deportivo apto para correr en interiores. Recuerda llevar toallas limpias y ropa de repuesto. Después de hacer ejercicio, sécate el sudor a tiempo y cámbiate de ropa para evitar resfriarte.
La hidratación también es crucial. Durante la jornada laboral matutina, es importante reponer agua. Puedes beber un poco de agua 30 minutos antes de correr. Si tienes sed durante la carrera, puedes tomar pequeños sorbos. Después de correr, bebe una cantidad adecuada de bebidas electrolíticas. Sin embargo, es importante controlar la ingesta de agua para evitar ir al baño con frecuencia por la tarde, ya que esto podría afectar tu rendimiento.
Circunstancias especiales requieren ajustes
No todos los días laborales son adecuados para echarse una siesta y correr. Si por la mañana te sientes especialmente tensa y cansada en el trabajo o te falta sueño, se recomienda cambiar a ejercicio de baja intensidad o tomar un descanso directamente. En caso de condiciones climáticas extremas (como altas temperaturas en verano) o mala calidad del aire, también se debe ajustar el plan de ejercicios. Es recomendable que las mujeres dejen de correr tres días antes de la menstruación y, en su lugar, practiquen yoga suave o caminen.
También debes tener en cuenta el entorno de la oficina. Si la empresa no dispone de duchas, puedes optar por ejercicios de menor intensidad o simplemente limpiarte con toallitas húmedas. Si tienes poco tiempo después de correr, puedes preparar alimentos saludables listos para comer, como frutos secos y barritas de proteínas, para reponer energía rápidamente.
La clave para correr durante la hora de comer reside en la perseverancia, pero no es necesario forzarse a correr todos los días. Planifica de 2 a 3 carreras al mediodía cada semana. En otras ocasiones, puedes combinarlas con otras formas de ejercicio. Así, será más fácil perseverar a largo plazo. Recuerda que el objetivo de hacer ejercicio durante la hora de comer es trabajar con más energía por la tarde, no aumentar la carga física. Solo encontrando un ritmo que te convenga, echarse una siesta mientras corres puede convertirse en parte de un estilo de vida saludable.
Hora de publicación: 05-ago-2025


